Cúpulas de observatorio bajo un cielo estrellado
Capítulo

Los cielos oscuros de Chile

Ninguna otra franja de territorio habitado del planeta reúne las condiciones atmosféricas del norte chileno. Entender por qué —y qué la amenaza— es el primer paso de cualquier astrofotógrafo.

La geografía de la transparencia

La combinación que hace del norte de Chile un lugar excepcional para observar el cielo es sorprendentemente sencilla de enunciar y muy difícil de encontrar reunida en otra parte:

  • La corriente de Humboldt enfría el océano frente a la costa y genera una capa de inversión térmica que atrapa la humedad por debajo de los mil metros de altitud.
  • La cordillera de la Costa y los Andes encierran una meseta elevada donde la columna de aire sobre el observador es notablemente más delgada y seca.
  • El anticiclón del Pacífico Sur mantiene condiciones estables y despejadas durante la mayor parte del año.
  • La bajísima densidad poblacional del desierto significa, sencillamente, que casi no hay luces que apagar.

El resultado se mide: en los mejores emplazamientos del desierto de Atacama se registran más de trescientas veinte noches fotométricamente útiles al año, con un contenido de vapor de agua precipitable que en ocasiones baja del milímetro. Es por eso que los grandes consorcios astronómicos del mundo instalaron aquí sus instrumentos.

Los observatorios del norte

EmplazamientoRegiónAltitud aprox.Nota
Cerro ParanalAntofagasta2.635 mVery Large Telescope, cuatro unidades de 8,2 m
Llano de ChajnantorAntofagasta5.000 mALMA, interferometría milimétrica
La SillaAtacama2.400 mEl primer emplazamiento europeo en Chile
Las CampanasAtacama2.380 mTelescopios Magallanes
Cerro TololoCoquimbo2.200 mObservatorio interamericano
Cerro PachónCoquimbo2.700 mGemini Sur y el Observatorio Vera C. Rubin

Para el aficionado, la lección práctica de esta lista es geográfica: los mejores cielos accesibles por camino público están en los alrededores de estos cerros, en el Valle del Elqui, en la zona de Vicuña y Pisco Elqui, en San Pedro de Atacama y en el altiplano de la Región de Tarapacá.

Trazas circulares en torno al polo sur celeste
Trazas circulares en torno al polo sur celeste

La norma lumínica chilena

La contaminación lumínica es el único factor de degradación del cielo que depende íntegramente de decisiones humanas, y por lo tanto el único reversible. Chile fue uno de los primeros países del mundo en regularla.

Decreto Supremo N°1 de 2022, Ministerio del Medio Ambiente

Publicado en el Diario Oficial el 18 de octubre de 2023, estableció una norma de emisión de luminosidad artificial de alcance nacional, extendiendo a todo el país la protección que antes regía solamente para las regiones de Antofagasta, Atacama y Coquimbo.

Sus ejes son tres: limitar la emisión de luz hacia el hemisferio superior, restringir el contenido de luz azul desplazando el alumbrado público hacia tonos ámbar de temperatura de color más baja, y sujetar a horario la iluminación publicitaria y deportiva. Los objetivos declarados no son solo astronómicos: también la salud humana y la protección de la biodiversidad nocturna.

Para quien fotografía el cielo, esto se traduce en algo muy concreto: el brillo de fondo del cielo determina cuánta exposición se puede acumular antes de saturar el histograma. En un cielo urbano, la señal de una nebulosa débil queda sepultada bajo el resplandor del alumbrado mucho antes de que la cámara alcance a registrarla.

La escala de Bortle

Es la forma estándar de clasificar la oscuridad de un sitio. Vale la pena conocerla antes de manejar tres horas para nada.

ClaseDescripciónQué se ve
1–2Cielo prístinoLa Vía Láctea proyecta sombra; luz zodiacal evidente; las Nubes de Magallanes son obvias a simple vista
3Cielo ruralVía Láctea con estructura y bandas de polvo bien definidas
4Rural–suburbanoVía Láctea visible pero sin detalle fino; domos de luz en el horizonte
5SuburbanoVía Láctea apenas insinuada en el cenit
6–7Suburbano brillanteVía Láctea invisible; solo estrellas de magnitud alta
8–9UrbanoSe distinguen algunas decenas de estrellas y los planetas
La mayor parte del Gran Santiago está en clase 8 o 9. Bastan noventa minutos de auto hacia la cordillera o hacia el litoral central para llegar a clase 4, y ahí ya es posible trabajar.

Cómo cuidar el cielo desde donde estemos

  • Apuntar las luminarias exteriores hacia abajo, siempre, y usar pantallas que corten la emisión al hemisferio superior.
  • Preferir temperaturas de color bajas: 2.200 K o 3.000 K en vez de 5.000 K o 6.500 K.
  • Usar solo la potencia necesaria: la mayor parte del alumbrado privado está groseramente sobredimensionado.
  • Instalar sensores de presencia y temporizadores en lugar de dejar luces encendidas toda la noche.
  • Cerrar cortinas: la luz que escapa por una ventana también cuenta.